Cómo hacer centros de mesa

Cómo hacer centros de mesa
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Un centro de mesa es un elemento muy importante en una mesa. Constituye un punto decorativo que aporta elegancia y sofisticación a la celebración o evento que va a tener lugar, es una manera sencilla de dar una mayor importancia a una reunión de amigos o familiares. El objetivo del centro de mesa es mejorar la estética de la mesa, combinando los elementos que se hayan seleccionado para ello, en función del carácter que se le quiera imprimir a la mesa.

Tutoriales de Cómo hacer centros de mesa

Ideas de Cómo hacer centros de mesa

Saber cómo hacer centros de mesa originales es un punto fundamental para vestir nuestra mesa de la mejor manera posible, para imprimir un estilo único, personal y sofisticado a una mesa donde se van a reunir una serie de personas a las que se quiere dejar con un buen sabor de boca.

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Centros de mesa caseros, aspectos fundamentales a tener en cuenta

Cuando se va a elaborar un centro de mesa para una determinada celebración existen una serie de puntos que debemos tener en cuenta para tener la certeza de que la combinación que vamos a crear es la más acertada. Estos puntos son:

Los centros de mesa pueden estar compuestos por muy diversos materiales y elementos. La elección de los mismos depende de nuestros gustos, así como del carácter que queramos imprimir en la mesa. El centro de mesa es una carta de presentación, es algo que acompañará a los comensales durante toda la comida o cena y por tanto debe tener una estética cuidada. Resulta muy conveniente elaborar centros de mesa acordes a las estaciones del año o a festividades concretas. Por ejemplo, el uso de frutas para la decoración de centros de mesa que se utilicen en verano es una opción muy interesante ya que aportan a la mesa una frescura y un colorido que evoca dicha época del año. Del mismo modo, el uso de hojas, piñas o elementos de tonalidades tierra es una elección muy acertada en la época otoñal.

Las velas son un elemento que aporta un toque muy especial. Los adornos de mesa que incluyen velas resultan muy interesantes, ya que aportan iluminación suave que proporciona un toque íntimo a la cena o comida. Resultan muy adecuados los centros de mesa con velas cuando se va a llevar a cabo la celebración en el exterior.

Los centros de mesa no deben impedir la visión ni la conversación entre los comensales. Cuando nos planteamos hacer un centro de mesa debemos tener en cuenta las dimensiones de la mesa, así como su forma. Una mesa pequeña no puede tener un centro de grandes dimensiones ya que ocupará demasiado espacio, restando lugar a los platos y constituyendo una barrera para que la conversación fluya. Por el contrario, un centro de mesa pequeño en una mesa muy grande resulta un tanto ridículo. Resulta aconsejable emplear centros de mesa de formas alargadas cuando las mesas son rectangulares y centros de mesa redondos si las mesas tienen forma redonda.

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Si se emplean flores o elementos naturales para crear un centro de mesa, estos no deben desprender ningún olor, ya que estos olores podrían llegar a molestar a los comensales, además de enmascarar los aromas de la comida. Un centro de mesa es un elemento decorativo visual, y no debe intervenir en ninguno de los demás sentidos a la hora de comer.

Partes fundamentales de un centro de mesa

Todo centro de mesa está formado por dos elementos, la base y la estructura superior. Se deben tener en cuenta una serie de puntos en cada una de estas partes para poder crear centros de mesa originales.

La base del centro de mesa

La base del centro de mesa define su personalidad. Puede estar formada por una pieza minimalista, en cuyo caso la parte superior adquiere el mayor protagonismo de este elemento decorativo, o bien puede estar formada por un elemento mucho más ornamental centrando la atención de los comensales.

El tamaño de la base a utilizar cuando se elabora un centro de mesa debe ser en función del tamaño de la mesa. Debe mantenerse una proporción entre ellos, de manera que para mesas pequeñas es adecuado emplear bases pequeñas.

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Un elemento muy interesante para emplear como base es un trozo de madera, ya que este material aporta un toque de elegancia muy original a la composición. Con un trozo de madera se pueden conseguir fuentes o soportes sobre los que colocar velas, flores, y todo lo que se quiera que forme parte del centro de mesa.

El uso de recipientes de cristal permite imprimir un toque de delicadeza y sofisticación al centro de mesa. Esta base constituye una opción más elaborada y combina muy bien con elementos como velas o flores. Si se emplea agua en un recipiente de cristal y se incluyen flores y velas flotantes se puede conseguir una combinación que transmite relajación muy favorecedora.

La estructura superior del centro de mesa

La estructura superior está formada por todos los elementos que dan vida al centro de mesa. Existen diversas opciones para esta parte, resultando siempre una apuesta segura las velas y las flores.

Las velas poseen un encanto especial. Además de proporcionar un punto de luz, transmiten una sensación agradable de intimidad. La combinación de velas con elementos propios de la época como pueden ser piñas para un centro de mesa para Navidad o fruta para uno empleado en la época estival dan lugar a centros originales y muy interesantes.

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Las flores que se utilizan pueden ser naturales o artificiales. Las naturales aportan brillo, frescura y naturalidad, mientas que las artificiales resultan mucho menos perecederas. El uso de un tipo u otro de flores depende de los usos que se le vaya a dar al centro de mesa. En el caso de querer conservarlo en el tiempo deben emplearse flores artificiales.

Los centros de mesa son un elemento que imprime personalidad a la mesa, que hace de una reunión un evento mucho más sofisticado y que permite dejar volar nuestra imaginación para crear combinaciones sorprendentes y originales que no pasen desapercibidas con las que vestir nuestra mesa para cualquier ocasión.